jueves, 9 de febrero de 2012

Lobos acechando en la oscuridad-Primer capítulo

Estaba esperando en silencio en medio del bosque. Acababa de encontrar un escondite de bandidos y ahora esperaba para ver qué más había ahí dentro. No había entrado aún porque todavía estaban dentro dichos hombres (que en un día normal no hubiera supuesto ningún problema para mí, pero además había aalguien más, algún animal salvaje que no acertaba a atisvar).
Y entonces salió. Me había olisqueado y ahora sabía que me encontraba ahí, al lado de la entrada de la cueva, esperando a que salieran sus inquilinos. Era un lobo enorme, más alto que un hombre , y más largo que dos tirados en el suelo. Me sorprendió que cabiera  en la cueva, siendo tan gigantesco. Parecía salido directamente del infierno; el lobo demoníaco que vigilaba las puertas del submundo.
Me buscaba, pero de momento no me había visto, así que empecé a alejarme despacio de la cueva y decidí esperar a que cayera la noche para asesinar a los bandidos y quitarles sus objetos de valor. Pero tropecé y caí de bruces contra el suelo. El lobo me vio y en unos segundos estuvo encima de mí.  Intenté luchar contra sus fauces abiertas y al final conseguí hacerle una herida lo suficientemente grande con mi daga para que me dejara en paz. El monstruo se alejó despacio cómo si esperara a que me muriera para luego comerse mi cuerpo inanimado. Me pareció muy extraño,puesto que los depredadores normalmente prefieren su comida con vida, pero supongo que en el inframundo todo es diferente.  
Él me había hecho muchas heridas en lugares no muy agradables de describir, y yo perdía mucha sangre. En ese momento supe que estaba a punto de morir, y até mi pañuelo a la rama de un árbol para que mi espíritu prosiguiera en la tierra después de que mi cuerpo se disolviera bajo ella.*Fin del juego*
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